La felicidad a través de los ojos de Wes Anderson

Nunca me he considerado un cinéfilo ni adicto a las películas, sin embargo, desde hace algunos años, hablo más o menos por allá del 2006 gracias a las redes sociales y el net working comencé a entrarle al cine de Wes Anderson; desde que vi The Royal Tenenbaums (2001) me voló la cabeza.

Me volví fan de su sentido del humor, y sus historias, posteriormente vi The Life Aquatic (2004), The Darjeeling Limited (2007) y Fantastic Mr. Fox (2009) más recientemente por lo complicado que resulta rentar o comprar cine de arte e independiente en el país (al menos que sea por vía internet) se me dificultó ver Rushmore (1998) y Bottle Rocket (1996).

Afortunadamente se me hizo ver ambas películas completas tiempo atrás gracias al maratón de @CineWesAnderson, y fue una experiencia increíble, siempre he pensado que todo en las películas de Wes Anderson es perfecto, el trama, los personajes, los escenarios, el vestuario, los colores,  los diálogos y por supuesto la música.

Cada una de las películas significan algo para mí, incluyendo Hotel Chevalier (2007). Les celebro cada uno de los personajes, especialmente los femeninos que tan importantes son en cada una de las historias.

Alguna vez escuché que The Royal Tenenbaums es la clásica película que les gusta a los comunicólogos, sin embargo como estudiante de comunicación y como espectador, mi favorita sin duda alguna es Rushmore. Ojo, coincido con todos aquellos que piensan que The Royal Tenenbaums es la obra maestra de Anderson pero personalmente prefiero Rushmore.

Max Fischer (Jason Schwartzman) representa la clase de persona que siempre quise ser, listo, extrovertido, emprendedor, y por supuesto con un excelente sentido del humor, cualquier hombre con expectativas de que alguno de sus talentos sea reconocido debe sentirse alagado por el personaje.

A decir verdad, Rushmore es la única cinta de la que sé me todos los diálogos y en mi opinión es el mejor trabajo de Anderson no sólo por la historia y la psicología de los personajes, sino que también supo como alcanzar un embate musical perfecto, algo tan genial como sólo había notado en películas de Quentin Tarantino (otro de mis directores favoritos) o en alguna de las películas de Sofia Coppola.

Sin duda alguna Wes Anderson se merece todo mi respeto como director de cine y guionista. Y sé que no sólo se ha ganado el respeto de la generación de los noventas y la primera década de los 2000; que lo han convertido en un ícono de la subcultura “hipster” hasta ser considerado uno de ellos  como tal.

También ha recibido críticas positivas sobre su trabajo por parte otros buenos del cine ahora mismo me viene a la cabeza una entrevista que le hicieron a Francis Ford Coppola en la que se comparaba con Max Fischer de Rushmore precisamente en la entrevista dice:

“Cuando tenía dieciséis o diecisiete quería ser escritor. Quería ser un escritor de obras de teatro. Pero todo lo que escribí pensé que era débil. Y puedo recordar quedarme dormido en llanto por que no tenía el talento que quería tener. ¿VisteRushmore? Yo era como el chico.”

Finalmente les dejo el gran documental que Eric Chase Anderson hizo sobre el “making of” de la muy mencionada antes Rushomre, espero que lo disfruten.

Parte 1:

Parte 2:

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